En muchas de
las canciones que hablan del desamor se apela al olvido como acción última para
superar el fracaso, la derrota tiene que ser dejada en el pasado y solo dejando
extraviar ese recuerdo uno será capaz de “salir adelante” (así dicen). Sin
embargo hay un olvido que puede ser el causante de males peores, puede ser el
derrotero en tiempos póstumos, ese es el
olvido traicionero. De ese olvido saben bien nuestros hermanos Argentinos, Salvadoreños,
Judíos, Palestinos, Vietnamitas, Chilenos y ahora último (dos días antes de mi cumpleaños)
nuestros hermanos Mexicanos[1]
(los 43 estudiantes desaparecidos tienen que ser mas virales que cualquier imagen
o “mensaje mas triste del mundo”).
Mientras
cada día aparecen imágenes virales que “alborotan” las redes sociales, por lo
general “noticias” sensacionalistas que provocan emociones “conmovedoras” en el
espectador, la impunidad va ganando más terreno. En algunos casos los gobiernos
ejercen una represión (oficial) que tiene como objetivo callar a la oposición o
aplastar un conflicto social, de otro lado existen grupos subversivos,
delincuenciales y mafias que no escatiman en desaparecer a cuanta gente sea
necesaria para que su ideología o su negocio no se vea afectado.
El Perú es
uno de los muchos países que tiene esperanza de encontrar a sus desaparecidos,
muchos de ellos productos del conflicto armado interno (1980 – 2000)[2],
deudos que hasta ahora esperan encontrar a sus parientes, deudos que se reúnen en
el monumento El ojo que llora[3]
y han escrito, en las piedras que rodean la efigie, los nombres de sus
desaparecidos. El estado poco hace para informar a la población respecto a
estos hechos, arriesgando a que se repita estos sucesos. Por falta de
información, no es descabellado imaginar que en un futuro la población se canse
de ver impotente como la brecha entre ricos y pobres se ensancha y se armen con
ideologías y actos violentos y en el afán de buscar resarcir las inequidades
del sistema terminen derramando sangre inocente.
Este tema,
cantado por el grupo Siembra[4],
comienza suspirando un pasado donde ese desaparecido estaba junto a su familia y
ahora ha dejado un vacío en sus corazones. Pero no apelan a guardar rencor a
quienes lo secuestraron (no se sabe si está vivo o muerto, solo se sabe que
está desaparecido), solo desean que vuelva para así compartir la vida, seguir
amando y sonriendo. El mensaje es que pese a todo aún hay esperanza de
encontrarlo, de estar juntos otra vez.
Se dice
popularmente (en los ámbitos cristianos en general) que un niño abortado se
convierte en un ángel y está en el cielo al lado de Dios; entonces porque no
creer que nuestros desaparecidos son esas almas en pena o condenados que vemos
de cuando en cuando en una casa abandonada o en el cementerio de nuestra ciudad.
Todos tenemos una vecina, un amigo, un pariente o un conocido que conoce a otro
que aún espera ver entrar alegre a ese ser que Salió hace años por la mañana y
nada mas se supo, todos los seguimos esperando, todos tenemos esperanza.
Olvido Traicionero[5]
Eduardo Salas A.
♪Donde estarás, huauqqechallay,
tanto te
busco y no encuentro,
maypicha
wijchusunkiku
cha’skallata
qjawaspayqui,
quién andará
tus caminos,
quién curará
tus heridas,
que lluvia
te está mojando
para
saciarte de tu sed.
Qué tierra,
qué suelo extraño,
te ha escondido en su silencio.♪
♪Dónde estarás, hermanita
como piedra
abandonada,
en qué
paraje olvidado,
maypin
kachkanki panillay,
qué flores
te esconderán
que no te
alcancen los odios,
qué nubes te
cubrirán
para que no
sientas frío.
Qué tierra,
qué suelo extraño,
te ha escondido en su silencio.♪
♪Nos faltará tu alegría
para gozar
de la vida,
nos faltará
tu mirada
para gozar
de la aurora,
nos faltará
tu palabra
para gritar
hasta el cielo,
nos faltará
tu cariño,
nos faltarán
tus enojos.
Qué tierra,
qué suelo extraño,
te ha escondido en su silencio.♪
♪Olvido traicionero no me vas a ganar,
olvido
rencoroso no me vas a vencer,
yo le espero
siempre, kuskalla puriyku.
Todavía le
quiero, yo nunca le olvido,
hasta la
pajita verde humea su ausencia,
hasta el viento silba cantando su
nombre.♪
[1]
Entre otras fuentes, sobre el caso Ayotzinapa ver:
[2]
Sobre los desaparecidos en la época de violencia durante el conflicto armado, ver los Tomos: IV, V, VI y VII del Informe Final de
la Comisión de la Verdad y Reconciliación: http://idehpucp.pucp.edu.pe/tipo/informe-final/
Adenás dos videos:
Adenás dos videos:
[3] Sobre
“el ojo que llora”: http://blog.pucp.edu.pe/item/10272/el-ojo-que-llora-lika-mutal
[4]
Grupo que año tras año acompaña con su música cuando se conmemora un
aniversario más de la entrega del Informe Final de la Comisión de la Verdad y
Reconciliación, justamente se reúnen junto a los familiares de las víctimas del
conflicto armado en el memorial “el ojo que llora”.
[5]
Del álbum: Kjuyaricusum. Canción del grupo Siembra. https://www.facebook.com/gruposiembra.peru?fref=ts
Excelente composición
ResponderBorrarEs un grupo que crea música pensada en una vida común y cotidiana. Es un grupo de música católico cuyos temas recrean el día a día del ser humano en todos sus ámbitos
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